Onicofagia: Hábito de comerse las uñas.

La Onicofagia es un hábito compulsivo que se manifiesta en las personas que se muerden las uñas. Con el tiempo, puede causar una variedad de daños físicos como problemas dentales, deformación de la piel, formación de verrugas, infección, afectación de hongos o bacterias e incluso elevación de los bordes laterales del dedo. 

En casos graves, estos efectos pueden provocar la pérdida completa de la uña. Es un comportamiento común en niños y adolescentes que tiende a desaparecer en la edad adulta. 

Su aprendizaje a menudo comienza en la niñez al ver a otros hacer esto. Después de la niñez y hasta la adolescencia, la conducta de morderse las se puede modificar por otros tipos de conductas. 

Todos los problemas con las uñas están de acuerdo en que no pueden controlar el hábito, no se dan cuenta de que lo están haciendo y, cuando lo hacen, les será muy difícil dejar de parar.

La mayoría de las personas que se involucran en este comportamiento informan que no pueden controlarlo, a veces ni siquiera se dan cuenta de que lo están haciendo.

Causas de morderse las uñas

Hay varias razones para morderse las uñas:

  1. Estrés: Algunas personas se muerden las uñas cuando afrontan una situación específica que les genera estrés, como un examen, una reunión o la acumulación de estrés a diario. 
  2. Calmar situaciones preocupantes: Cuando se encuentran en situaciones que les provocan estrés o ansiedad, se alimenta su necesidad de morderse las uñas. 
  3. Timidez o baja autoestima: La frustración, la ira, el perfeccionismo o las personas muy exigentes son rasgos que pueden promover la aparición de dolores musculares. 
  4. Miedo: Aunque no está relacionado, el miedo es un factor en este comportamiento. Ante estas emociones, morderse las uñas tiene un efecto calmante en quienes realizan este comportamiento. En algún momento, estas personas aprendieron que morderse las uñas les ayuda a afrontar la situación estresante en la que se encuentran y, posteriormente, a recuperar la calma.

La onicofagia, dañina a tres niveles

Morderse las uñas tiene consecuencias negativas de diverso grado: 

  • Nivel físico: Por sangrado, infección, formación inadecuada de dedos y dientes.
  • Nivel emocional: Puede causar frustración porque este es un comportamiento difícil de controlar.
  • Nivel social: Las uñas pueden ser poco atractivas y, por lo tanto, afectar la imagen de una persona.

¿Existe tratamiento para esto?

Las personas que se muerden las uñas habitualmente pueden haber probado distintas formas de frenar este comportamiento: esmaltes con sabor amargo, mantener las uñas cortas, comer chicle en lugar de llevarse las manos a la boca. 

Es importante reconocer cuándo ocurrió el comportamiento en un momento en particular. Una vez que haya identificado estos momentos, comprenda los sentimientos que surgen en estas situaciones y aprenda a lidiar con ellos. Hay que aprender a manejar las emociones, trabajar en el programa de ansiedad y aprender a adaptarte a las diferentes situaciones que provocan ansiedad o malestar emocional.

Reduce la activación emocional con técnicas de relajación. Crea hábitos más saludables, es decir, eliminar progresivamente el comportamiento involuntario de morderse las uñas. Se puede aprender a tratar las emociones.

Tratamiento psicológico de la onicofagia

Para deshacerse de este hábito, existen diferentes formas. En casos más frecuentes, la psicoterapia ayuda a los pacientes a cambiar este comportamiento de una forma menos dañina, lo que les ayuda a controlar su ansiedad.

Además, la persona aprenderá qué lo impulsó a realizar la conducta de morderse las uñas y, por lo tanto, qué debe hacer para resolver el problema, ya que puede haber un problema psicológico detrás de este gesto en gran medida.